Los productos de Natura tienen una relación íntima con la piel de los consumidores. Son años de contacto directo – limpiando, hidratando, perfumando. Pero esta relación se ha construido gradualmente, y para que esto sucediera, fue necesario el desarrollo de tecnologías esenciales que garantizan su eficacia y protección contra posibles efectos indeseados.
Para Natura, la seguridad es cosa seria. La empresa exige que todos los productos que llegan a las manos de las consultoras, a las estanterías de las tiendas y a las casas de los consumidores cumplan con estrictos protocolos, dermatológicos y oftalmológicos, para que no haya dudas sobre su seguridad – y de que nunca causarán ningún tipo de irritación o sensaciones de incomodidad.
Además, los "claims" de los productos, es decir, los beneficios destacados al momento de divulgar cada una de las líneas – provienen de exhaustivos estudios clínicos e instrumentales realizados en laboratorios de alta tecnología, comprobando los efectos de las fórmulas, como el potencial de eliminación de suciedad/residuos de la piel, por ejemplo. Con este dominio científico, Natura garantiza la transparencia en el proceso de desarrollo, alcanzando los resultados prometidos y, al mismo tiempo, la satisfacción de los usuarios.
Tecnologías para la seguridad de productos y un minucioso proceso de aprobación de las innovaciones son parte fundamental en el proceso de innovación. El caso del Agua Micelar Purificante de Natura Chronos trae un buen ejemplo de cómo esto ocurre.
Durante el proceso de evaluación de seguridad, Natura utiliza estrategias integradas con diferentes pruebas, que permiten evaluar si un nuevo ingrediente es seguro y eficaz en las condiciones de uso de los productos. Se utilizan herramientas in silico (software capaces de predecir riesgos relacionados con alergias o problemas sistémicos), modelos 3D de piel o córnea equivalentes, técnicas de evaluación a gran escala con uso de biología computacional, que permiten identificar la vocación de los ingredientes. El producto final se forma por la combinación de diversos ingredientes, estudiados individualmente en un proceso llamado evaluación de riesgo. Concluidas las etapas anteriores, una vez que los ingredientes y la formulación son considerados seguros, se continúa con estudios clínicos en voluntarios humanos para confirmar su seguridad.
Estos estudios se realizan a través de métodos científicamente válidos con el acompañamiento de médicos especialistas (dermatólogos y oftalmólogos), con el objetivo de comprobar la compatibilidad, aceptabilidad del producto con la piel en condiciones de uso, cumpliendo con los principios de ética en investigación que involucran seres humanos según la Declaración de Helsinki, las Buenas Prácticas Clínicas descritas en el Documento de las Américas de 2005 y la Resolución 466/2012 del Ministerio de Salud (Publicada el 13 de junio de 2013). Con la obtención de resultados satisfactorios, los productos son registrados ante la ANVISA para su comercialización.
Después de pasar por estas diferentes etapas y criterios de evaluación, el Agua Micelar Purificante de Natura Chronos pudo ser ofrecido pensando en la máxima eficacia y seguridad para el consumidor. Proporcionando una formulación que garantiza la limpieza de la piel sin agredir, la acción desmaquillante y el cuidado de la piel, ya que también promueve hidratación – inmediata y prolongada - y contiene un activo que protege las fibras de colágeno y elastina, las cuales garantizan la elasticidad de la piel.