Existe, en el cuerpo humano, un microcosmos invisible a simple vista. Una inmensa selva, habitada por millones de criaturas: la microbiota. Este ecosistema, compuesto por bacterias y otros seres en miniatura, está presente en la piel, en el cabello y en todas las partes del cuerpo humano. Es esencial para el mantenimiento de un organismo saludable y hasta hace poco se mantenía como un secreto de la naturaleza. Pero ahora, gracias a investigaciones innovadoras en el área, los científicos comienzan a desvelar este universo y a entender cómo sus mecanismos pueden ser aprovechados en pro de nuestro bienestar.
"Hoy, sabemos que la microbiota es importante porque es capaz de hacer cosas que nuestro organismo no puede, como digerir ciertas sustancias, producir vitamina D y regular nuestra respuesta inmunológica a los estímulos del ambiente", dice Luciana Vasquez, Gestora de Ciencia de Natura. "Estudios muestran que la microbiota influye incluso en los comportamientos mentales, a través de mecanismos que regulan la producción de neurotransmisores."
Entender los mecanismos de la microbiota y sus funciones en el organismo humano es de suma importancia para Natura, ya que ayuda a la empresa a desarrollar productos más inteligentes, capaces de interactuar con la microbiota de manera que ayude al cuerpo a "hacer su trabajo".
En la piel, esta colonia con miles de millones de pequeñas criaturas existe por encima del estrato córneo, la capa más externa de la piel, y ayuda a regular su interacción con el medio ambiente. Si está equilibrada y saludable, esta microbiota evita que agentes externos potencialmente perjudiciales accedan y causen daños, en forma de enfermedades e inflamaciones. Estudios ya han comprobado que, en áreas afectadas por problemas dermatológicos, la constitución de la microbiota es diferente de las regiones saludables.
Pero la microbiota no es igual en toda la extensión de la piel humana. Los tipos de microorganismos varían de acuerdo con factores como la humedad, la oleosidad y la temperatura de cada área observada. "Hoy, sabemos que algunas regiones de la piel están colonizadas por bacterias específicas, dependiendo de si el lugar es más seco, húmedo o graso", dice Luciana. "Esta es una ciencia que sigue siendo desarrollada."
Otro detalle interesante es que cada individuo tiene su propia microbiota, como una firma personal e intransferible, que varía de acuerdo con una serie de factores, como hábitos alimentarios, uso de antibióticos e incluso el clima de la región donde vive la persona. "La microbiota aporta una firma a cada individuo", dice Luciana. "Cada uno tiene la suya."
En este sentido, Luciana destaca el valor de una microbiota equilibrada. "Podemos hacer una analogía entre la microbiota y el ecosistema de un bosque. Si tenemos un bosque con pocas especies, será frágil y puede degradarse rápidamente frente a una invasión. Pero, por otro lado, si tenemos un bosque diversificado, el sistema tiende a ser más estable y resiliente."
Natura trabaja para ayudar, a través de sus productos, a mantener la microbiota de la piel equilibrada. Este es el fruto de inversión en tecnología e investigación de punta. Manteniéndose en la vanguardia de la innovación, la empresa es capaz de romper viejos paradigmas y ofrecer mejores resultados al consumidor, teniendo en cuenta que una microbiota equilibrada es clave para una piel fuerte, hermosa y saludable.