Cuando se inscribieron para participar en el Desafío Natura Campus en el desarrollo de nuevos sistemas de limpieza que revolucionen los rituales de cuidado personal, Mariana Brolezzi Gomes Latarullo y Simone Ichiwaki, ambas con grado en Ciencias Biológicas, maestría y doctorado (en curso) en Biotecnología, y Julia Döhler e Irit Becher, estudiantes de la carrera de Diseño de Productos de PUC/PR, no imaginaban la magnitud de la experiencia que acumularían en la elaboración de un nuevo producto. Más allá de las cuestiones técnicas, las finalistas del Desafío Natura Campus tuvieron la oportunidad de conocer la opinión de los consumidores sobre sus ideas y presentar con seguridad el prototipo que desarrollaron a un equipo altamente especializado.
El Desafío Natura Campus “Nuevas Tecnologías de Limpieza para Higiene Personal”, concluido a principios de este mes, invitó a estudiantes de varias áreas a reflexionar sobre los rituales de cuidado personal para el desarrollo de nuevos procesos de limpieza, sin el uso de tensioactivos. Mariana Brolezzi Gomes Latarullo y Simone Ichiwaki fueron las ganadoras, mientras que Julia Döhler e Irit Becher lograron el segundo lugar. Las dos duplas fueron entrevistadas poco antes de la finalización del desafío y aseguraron que estaban muy felices independientemente de la posición que alcanzaran.
Para Simone, el proceso de validación con el cliente fue muy importante. “Hicimos varias entrevistas con personas que serían el público objetivo de nuestro producto y las respuestas nos sorprendieron bastante. Descubrimos que no solo esperaban limpieza, sino algo más, como un perfume agradable, una sensación de relajación o algo que ampliara la experiencia de limpieza. No teníamos esa visión de cuánto influiría esta entrevista en el resultado”, cuenta.
En la evaluación de Mariana, además del contacto con el público, el equipo técnico de Natura ayudó mucho en el proceso de formulación y la oportunidad de presentar la propuesta a especialistas trajo mucha experiencia. “Es muy enriquecedor tener la oportunidad de presentar a tanta gente que entiende bastante del tema y ser cuestionado sobre cosas que ni siquiera pensaríamos”, declaró. Según ella, todas estas etapas del desafío, como la validación con clientes mencionada por su compañera Simone, hicieron posible la elaboración de un producto más finalizado y no solo un prototipo simple.
Las estudiantes Julia Döhler e Irit Becher, aunque no quedaron en primer lugar, afirmaron que esta fue la primera gran experiencia profesional de sus vidas. “Fue muy genial tener la experiencia de hacer algo hacia afuera, sin tener al profesor al lado ayudando. Practicamos en la universidad, pero nunca habíamos trabajado de esta manera”, dijo Irit.
Para la dupla, el mayor desafío fue la elaboración de la fórmula. “Estamos acostumbradas a la parte de la prototipación porque es lo que hacemos en la universidad. Sabemos manejar mejor eso. Pero la formulación fue el mayor desafío”, contó.
Según Julia, esta fue la primera vez que pudieron seguir todo el proceso de creación del producto. “Y queriendo o no, incluso cuando trabajemos con diseño de producto, solo tomaremos la parte de la cáscara del producto, del empaque, nunca la cuestión de la fórmula y todas esas otras cosas. Fue algo que sumó mucho para nosotras”, concluyó.
No te pierdas los próximos desafíos y convocatorias del Natura Campus y participa en nuestras iniciativas de innovación abierta colaborativa. ¡Sigue nuestras novedades en Facebook, visita nuestro sitio con frecuencia y suscríbete a nuestro boletín!