Cuando se inscribió para la primera edición del Hackathon – el Hackathon MIT Media Lab –, la diseñadora Isa Almeida aún no imaginaba cuánto la maratón de prototipado cambiaría su vida. Isa tuvo su proyecto seleccionado en el Hackathon y pasó seis meses prototipando en el Media Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Ella, que siempre hizo diseño con el objetivo de encontrar soluciones, adquirió, a partir de esta experiencia, una nueva forma de enfrentar desafíos y problemas con el uso de la tecnología.
La diseñadora afirma que la propuesta del Hackathon era todo lo que ella quería: comprensión del proceso a través de los ojos del usuario. Para ella, describir todas las sensaciones que tuvo durante el proceso es una tarea muy difícil. “Cuando llegamos para la inmersión, con los consultores, estábamos muy emocionadas. Teníamos varias ideas en la cabeza. Entonces nos pusieron en grupos diferentes y entramos en pánico. ¿Cómo sería con nuevas personas y proyectos?”, recuerda.
Sobre la experiencia en el MIT, Isa cuenta que fue como si siempre estuviera dentro de una nube de ideas. “No puedes y ni quieres salir de esta nube. Las ideas aparecen todo el tiempo”, explica. Ella conocía la institución solo por libros y revistas, pero lo que encontró en el Media Lab superó incluso sus más altas expectativas. “No fue la estructura del MIT lo que me intimidó, sino la calidad de las personas, el profesionalismo, el compromiso con el trabajo, la voluntad de crecer y estar cerca de personas que creían que podían cambiar el mundo. Y están cambiando el mundo. Para mí, eso fue sensacional”, celebra. Ella aún afirma que pensaba que este tipo de cosas no eran para ella, pero hoy cree que es para todo el mundo. “Todo el mundo que tiene interés y curiosidad”, completa.
La experiencia también cambió la visión que la diseñadora tenía de Natura. “Cuando vimos a Natura incorporando innovación y tecnología en el producto, preocupada por la comprensión del usuario y participando de esta explosión cultural y revolución tecnológica que ocurre hoy, en el universo maker, comenzamos a tener otra percepción de la marca”, declara.
Karen Assanome, colaboradora de Natura desde hace seis años, también participó de la maratón y cree que este fue el mejor evento en el que ha participado en la empresa. El objetivo de la experiencia era contribuir con la idea de traer una nueva experiencia para el consumidor de Natura. Para ella, el punto más importante, antes de la construcción de las ideas, fue el calentamiento que Natura preparó. “Todas las inspiraciones y charlas fueron excelentes para calentar los motores y estimularnos a poner manos a la obra”, evalúa.
Según Karen, lo que más despertó su deseo de participar en el Hackathon fue la propuesta de ampliar la experiencia del consumidor conectando cosméticos y tecnología y su curiosidad particular en el área de innovación tecnológica. “Esta esencia trae un significado diferente para los productos”, afirma.
La experiencia también trajo una convivencia con universos, personas, experticias y culturas diferentes. Una carga que no se pierde y que, según Karen, terminó siendo, al final de cuentas, “un gran regalo proporcionado por Natura”.