Una forma innovadora de hacer perfume
La utilización de vidrio reciclado reduce la emisión de carbono y proporciona beneficios de largo alcance
Además de la belleza del envase y de las fragancias que caracterizan la marca, hay algo nuevo en los perfumes Natura: desde principios de 2015, los frascos de las líneas Kaiak, Essencial, Humor y Ekos se han estado produciendo con vidrio reciclado, en una proporción de alrededor del 20%. Según la estimación de Melissa Ferraz Barbosa, investigadora de Tecnologías Sostenibles de la compañía, la reducción de las emisiones de carbono debe ser de más de 350 toneladas por año, con la utilización de alrededor de 470 toneladas de vidrio reciclado, equivalentes a 1,65 millones de botellas de 290 ml.
Líder del proyecto, Melissa explica: “La idea tuvo origen en la propia cultura de sostenibilidad de Natura y en sus compromisos en el área ambiental. Al principio, creíamos que sería fácil utilizar vidrio reciclado, un material común en otros segmentos, como el de bebidas, pero pronto nos dimos cuenta de que habría inmensos desafíos, como la dificultad para captar vidrio post-consumo con las características adecuadas para su uso en el sector de cosméticos, que exige un trozo premium: incoloro, limpio y sin impurezas que puedan comprometer el proceso de fabricación”.
De manera general, la recolección selectiva en Brasil aún está poco estructurada. Además, no había registro de experiencia similar en el país, y Natura tendría que pagar el precio del pionerismo. Fabien Brones, gerente de ciencia de Tecnologías Sostenibles de la empresa, afirma: “Creo que son raras las empresas que logran dedicar tanto esfuerzo a largo plazo, en un proceso tan complejo, para viabilizar este tipo de innovación. De cierta manera, rompimos el tabú del vidrio reciclado y creamos una oportunidad de renovación para el mercado”.
Otro gran desafío surgió en la fase de pre-producción, en 2012. “En el área del vidrio, las pruebas son extremadamente complejas, realizadas a gran escala y en hornos con altas capacidades de producción, llegando a 70 toneladas diarias, operando a una temperatura de 1.200 grados, en producción continua”, recuerda Melissa. Los costos, así, se vuelven muy elevados, pues es casi inviable hacer experimentaciones a pequeña escala, y para solucionar el problema fue esencial la asociación realizada con el fabricante de vidrio SGD Brasil, como explica Fabien: “Hubo una discusión muy profunda con este socio, que aceptó el desafío propuesto por nosotros, así como ocurrió con el proveedor del vidrio reciclado, lo que demuestra la importancia de estas asociaciones estratégicas”.
Según Fabien, es con base en las dificultades encontradas que se puede ver el verdadero valor del proyecto: “Aquí están la perseverancia y la motivación de Natura para viabilizar este trabajo con sus socios, para llegar al punto de mover toda una cadena, de mostrar que es viable dar un destino al vidrio y fomentar la recolección de calidad. Entramos en el concepto de economía circular, que implica un cambio de visión de los varios actores involucrados para que las cosas pudieran suceder de esta manera”.
En el futuro, Fabien cree que Natura ampliará la utilización de vidrio en nuevas líneas de perfume o en otros productos, pero todo aún depende de mucha planificación: “La utilización de tecnologías como esta es un compromiso de la compañía, y hay un gran potencial por explorar. El cierre de un ciclo es también una oportunidad para abrir nuevas puertas. Lo más gratificante fue darse cuenta de cómo un proyecto como este contagia a las personas, internamente, por su carácter innovador. Nuestra meta permanente es reducir el impacto ambiental, o incluso buscar impactos positivos, que es ahora la nueva ambición de Natura. Estamos felices de compartir los resultados del proyecto, que ahora son bien visibles para el mercado”, añade.