Cada persona tiene una experiencia particular cuando hablamos de limpieza y cuidados personales. La historia nos cuenta que el baño es el ritual más antiguo y tradicional en nuestra higiene personal y ha pasado por varias innovaciones a lo largo del tiempo.
El baño
Los primeros hombres ya sabían de la importancia vital del agua en sus vidas. Por eso, vivían a orillas de ríos o junto al mar, lo que les permitía conocer las propiedades de limpieza del agua – incluso si solo era para quitar el barro de las manos.
Investigadores del tema creen que todos los pueblos de la historia practicaban alguna forma de higiene personal. Uno de los primeros registros de la costumbre de bañarse individualmente pertenece al antiguo Egipto, alrededor del 3000 a.C. Los egipcios complementaban el baño con algunos “productos”: cenizas, bicarbonato de sodio y arcilla formaban parte del ritual.
Para los grecorromanos, el baño era un ritual de higiene apreciado y formaba parte incluso de la arquitectura de las ciudades, donde se construían termas públicas suntuosas. Para eliminar la suciedad acumulada en la piel, estos pueblos también desarrollaron técnicas propias y limpiaban el cuerpo con arcilla, arena, piedra pómez y cenizas. Otro proceso común era utilizar el “strigil”, un tipo de espátula de metal, que se frotaba en la piel después de que el cuerpo estaba completamente untado con una especie de aceite.
De las cenizas al jabón
En la Edad Media en Europa, las técnicas de higienización se fueron sofisticando y la fabricación del jabón se convirtió en una actividad bien establecida. Las grasas vegetales y animales ganaron entonces más importancia, y se mezclaban con cenizas de plantas y fragancias, componiendo este conocido artículo de limpieza.
Gradualmente, una mayor variedad de productos fruto de la saponificación - reacción química que origina el jabón – comenzó a aparecer y a ser usados tanto para la higiene de la piel y el cabello, como también de la ropa y otros materiales.
Hoy, el jabón es considerado imprescindible para nuestra higiene diaria. Pero además de él, ¿qué otros productos o tecnologías podemos usar en nuestro cuidado personal? ¿Cómo podemos evolucionar nuestros rituales de baño y hasta pensar en la creación de nuevos sistemas de limpieza?
Pensando en esto, Natura está promoviendo el Desafío Tecnologías de Limpieza para Cuidados Personales. Nuestro objetivo es desarrollar sistemas de limpieza que revolucionen los cuidados personales y amplíen el bienestar a partir de procesos más sostenibles.
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