“Nadie duda hoy de que estamos destruyendo la naturaleza; pero muy pocos se dan cuenta de que está en curso una verdadera destrucción de los seres humanos.” (V.W. Setzer)
Nada sucede por casualidad.
En nuestra última publicación hablamos sobre Antroposofía – una ciencia hermosa y apasionante que ve al ser humano de manera integral, en sus dimensiones: física, anímica y espiritual. En la semana de publicación de este post, supe que la escuelita de mi niño ha estado poniendo diariamente DVDs al final de la clase, para entretener a los alumnos. Esto me molestó profundamente porque, a mi parecer, la escuela debe ocuparse de entretener a los niños con juegos que estimulen su creatividad, su expresión libre, lo que la televisión, sin duda, no hace.
Buscando artículos que fundamentaran las razones por las cuales la televisión es perjudicial para los pequeños (para presentarlos a la escuela), encontré uno completo, fantástico, que compila datos de numerosos estudios, escrito por el Prof. Dr. Valdemar W. Setzer, quien es Profesor Titular (como él dice: “jubilado, pero no inactivo”) del Departamento de Ciencia de la Computación del Instituto de Matemática y Estadística de la USP (IME), además de haber sido fundador y director del Centro de Computación Electrónica de la USP (CCE) y del Centro de Enseñanza de Computación del IME y, “coincidentemente”, es miembro de la Sociedad Antroposófica desde 1971. Tiene 12 libros técnicos y educativos publicados en Brasil y en Alemania, Inglaterra y Finlandia.
Su artículo, titulado: “Efectos negativos de los medios electrónicos en niños, adolescentes y adultos”, disponible en línea, presenta, con fundamento científico de más de un centenar de artículos, 19 aspectos perjudiciales de la televisión, videojuegos, computadora e internet principalmente para niños y adolescentes: 1) Exceso de peso y obesidad; 2) Riesgos para la salud; 3) Problemas de atención e hiperactividad; 4) Agresividad y comportamiento antisocial; 5) Depresión y miedo; 6) Intimidación a compañeros (bullying); 7) Inducción de actitud machista; 8) Desensibilización de los sentimientos; 9) Inducción a la mentalidad de que el mundo es violento y la violencia no genera castigo; 10) Perjuicio para la lectura; 11) Disminución del rendimiento escolar y perjuicio para la cognición; 12) Confusión de fantasía con realidad; 13) Aislamiento y otros problemas sociales; 14) Aceleración del desarrollo (como la sexualidad precoz); 15) Perjuicio para la creatividad; 16) Autismo; 17) El problema de la adicción; 18) Inducción al consumismo; 19) Problemas causados por internet (físicos y psicológicos).
Al leer el artículo completo nos encontramos con datos alarmantes, por ejemplo, la relación entre el tiempo que un niño pasa frente a la TV y el aumento del índice de colesterol y de la presión sanguínea, así como de hiperactividad.
Sobre la cuestión de la hiperactividad, el texto del artículo es tan completo que vale la pena transcribirlo: “La producción de hiperactividad por la TV es fácil de comprender: los niños sanos no se quedan quietos, siempre están haciendo algo, porque así es como aprenden, desarrollan musculatura, coordinación motora, etc. Un niño sano solo se queda quieto si escucha un cuento: ahí se puede observar que parece estar mirando al infinito, porque está imaginando interiormente a los personajes, el ambiente y la acción. En el caso de la TV, el niño se queda físicamente estático y, como ya hemos visto, en estado de somnolencia (V. ítem 1), no teniendo nada que imaginar, porque las imágenes ya vienen listas y se suceden rápidamente. Al apagar el aparato, el niño tiene una explosión de actividad, para compensar el tiempo que estuvo inmóvil y pasivo; los padres, molestos, lo colocan nuevamente frente a la TV para ‘calmarlo’...”.
Entramos en contacto con el Dr. Setzer para una entrevista por correo electrónico, en la que él amablemente enriquece nuestra conversación sobre el tema. ¡Haz clic en este enlace para disfrutarla!
¡Hasta la próxima!