El área de cosméticos tiene como gran característica la absorción de innovaciones de manera rápida y continua. Los lanzamientos de productos son constantes y el público, principalmente femenino, siempre está en busca de novedades, desde nuevas fragancias hasta cosméticos más eficaces.
Incorporar nuevas tecnologías en productos es una tarea difícil y, muchas veces, se requiere un largo tiempo. Sin embargo, una de las tecnologías más modernas que ya tenemos en esta fase de apropiación por el mercado es la nanotecnología. El nombre puede parecer un poco futurista, pero los resultados obtenidos hasta el momento son muy alentadores y este campo de investigación ha crecido de forma rápida tanto en las universidades como en las industrias.
Pero, al fin y al cabo, ¿qué tiene esta tecnología de tan especial?
“¿Por qué no podemos escribir todos los 24 volúmenes de la Enciclopedia Británica en la cabeza de un alfiler?” Esta pregunta fue planteada en 1959 por el físico Richard Feynman del Instituto de Tecnología de California en un Encuentro de la American Physical Society en EE. UU. La pregunta anterior fue lanzada en la conferencia: “Hay mucho espacio allá abajo” y fue interpretada, por muchos, como una provocación o como una de sus bromas, sin embargo hoy, ya podemos realizar este tipo de manipulación de átomos y moléculas, lo que parecía imposible sin el uso de microscopios electrónicos.
Desde entonces, diversos autores han definido la nanotecnología de diferentes formas, pero para mí, una de las más abarcadoras e interesantes es “La nanotecnología puede referirse al estudio de aquellos objetos en pequeña escala que pueden ser ensamblados para crear un nuevo dispositivo”. Esta pequeña escala es el nanómetro, que equivale a una milmillonésima parte de un metro o, de forma más palpable, alrededor de 10,000 veces más pequeño que el grosor de un cabello.
En relación a los cosméticos, las primeras patentes datan de finales de la década de 80 y, desde entonces, tenemos cada vez más investigaciones y productos en el mercado con esta tecnología. Usamos la nanotecnología para formar pequeñas cápsulas alrededor de los activos cosméticos y obtener mayor estabilidad, aumento de rendimiento y seguridad de estos productos. También la usamos para reducir el tamaño de filtros solares y pigmentos y obtener mayor acción en la protección a la luz, colores y efectos diferenciados e incluso para disimular arrugas. Así, los tipos de nanopartículas que podemos crear son innumerables, pero aquellas que más han mostrado ventajas de uso son las llamadas nanocápsulas. Estas minúsculas cápsulas, con un tamaño de aproximadamente 100 a 300 nanómetros (nm), poseen un recubrimiento biodegradable y uno o más activos cosméticos en su interior como vitaminas y aceites vegetales, que quedan protegidos de la luz y del aire, conservando su acción durante mucho más tiempo. Este tamaño de 100 a 300 nm también es fundamental, ya que garantiza que los activos lleguen a las capas más profundas de la piel, sin efectos secundarios, aumentando la eficacia de los antienvejecimiento, antimanchas bronceadoras, entre otros ejemplos. Las ventajas no terminan ahí. Otro gran beneficio de estos activos encapsulados es la mayor duración del efecto y la alta hidratación que se confiere a la piel.
Los estudios más recientes también han demostrado estas ventajas en el cabello y las uñas, haciendo que los productos para estas dos aplicaciones ganen mucho en eficacia ya en la primera aplicación.
Como ya había mencionado al inicio de este texto, tenemos la suerte de que los avances de esta tecnología hayan llegado con fuerza al sector de cosméticos. Esto nos da certeza de la mejora del efecto que tendremos con estos nuevos productos y con las nuevas aplicaciones que están por venir. No dejen de revisar las novedades de esta tecnología tan pequeña con tan grandes beneficios.
Renata Platcheck Raffin es farmacéutica industrial con doctorado en Ciencias Farmacéuticas por la UFRGS. Investiga en el área de nanotecnología desde 2000 y ya ha publicado más de 20 artículos científicos internacionales. Es profesora y orientadora de maestría y doctorado en la UNIFRA (Programa de Nanociencias) y directora de Inventiva, industria de materias primas cosméticas con nanotecnología, pionera en el país en el desarrollo de estos productos.
Referencias
There's Plenty of Room at the Bottom an Invitation to Enter a New Field of Physics by Richard P. Feynman, disponible en http://www.zyvex.com/nanotech/feynman.html.
Duangkamon Baowan. Mathematical modelling of nanostructure, tesis doctoral, Escuela de Matemáticas y Estadísticas Aplicadas, Universidad de Wollongong, 2008.
Alessandra Ströher, Cristián Jesús Velásquez Armijo, Renata Platchek Raffin Nanocosméticos: