Si alguna vez has pasado por la experiencia de comer una comida deliciosa durante un fuerte resfriado, debes haber notado cómo el sabor de la comida no es igual al que percibimos cuando no estamos enfermos. Por más bonito y apetitoso que sea el plato, no podemos saborear esa comida con el mismo placer que tenemos cuando estamos bien. De hecho, parece haber una falta de gusto, ¿verdad? Realmente, existe una importante relación entre el olfato y el sistema gustativo, de modo que este último se ve afectado cuando nuestra capacidad de sentir olores está disminuida. La interacción entre estos dos sentidos ya es bien conocida y fácilmente percibida, pero ¿podrían los olores alterar otras sensaciones, como la percepción de texturas? ¿Cuál sería la relación entre el tacto y el olfato?
Para responder a esta cuestión, un trabajo mostró que los olores son capaces de modificar la percepción de las personas en relación a la suavidad de muestras de tejido. Durante el estudio, los voluntarios fueron expuestos a dos olores diferentes, olor a limón (clasificado como agradable) y olor a animal (desagradable), y luego tuvieron que evaluar la suavidad de las muestras de tejido solo a través del tacto de una de las manos. El resultado mostró que, aunque las texturas eran iguales, los participantes clasificaban las muestras como más suaves cuando se presentaban con el olor a limón que cuando se presentaban con el olor a animal, demostrando que el olfato puede modificar la percepción táctil.
Otro estudio buscó evaluar si el uso de diferentes fragancias en un champú podría alterar la percepción de la textura del producto y del cabello (durante y después del lavado) reportada por los participantes. Para realizar el trabajo, los investigadores añadieron diversos tipos de fragancias a una misma base de champú, de modo que los productos diferían entre sí exclusivamente por el olor. Los voluntarios tenían que usar cada una de las muestras en casa, al menos una vez a lo largo de tres días, y luego respondían un cuestionario de evaluación. El experimento mostró que a pesar de que los productos eran idénticos, el hecho de presentar olores diferentes generaba un cambio en la percepción de las características de textura tanto del champú como del cabello, mostrando, nuevamente, la capacidad de interacción entre estos sentidos.
Además de evidenciar la influencia del olfato sobre el tacto, lo interesante en el estudio anterior es que a pesar de que se eligieron fragancias muy diferentes entre sí en las características olfativas, todas eran agradables y utilizadas comercialmente, sugiriendo que los cambios generados por los olores en la evaluación de un producto no son exclusivamente el resultado de que sean agradables o desagradables, sino que existen otros mecanismos involucrados en este efecto. Este es otro ejemplo de que nuestra percepción no se forma por los sentidos de manera aislada, sino por la interacción entre ellos, como vimos en el post Percepción: reconstruyendo el mundo.
Maria Cristina Valzachi es farmacéutica-bioquímica graduada de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de la USP y posee una maestría en Farmacología por el Instituto de Ciencias Biomédicas de la USP. Actualmente cursando el doctorado en esta misma institución, se dedica a investigaciones y estudios en las áreas de Neuroquímica y Farmacología conductual, con énfasis en la adolescencia. Tiene un interés especial por todos los campos relacionados con la educación y divulgación de ideas.
Contacto: cris.valzachi@gmail.com
REFERENCIAS
Churchill A, Meyners M, Griffiths L, Bailey P. El efecto cruzado de la fragancia en el champú: modificando la sensación percibida tanto del producto como del cabello durante y después del lavado. Food Quality and Preference. 2009;20:320-328;
Demateè ML, Sanabria D, Sugarman R, Spence C. Interacciones cruzadas entre el olfato y el tacto. Chem Senses. 2006;31:291-300.
Figura: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Girl_hair.JPG?uselang=pt-br