Innova con nosotros
Cómo las proteínas ayudan a mantener la belleza de tu cabello

Cómo las proteínas ayudan a mantener la belleza de tu cabello

 Actualmente hay varios productos para el cabello - champús, acondicionadores, productos de tratamiento, entre otros - que utilizan proteínas o aminoácidos en sus composiciones. Pero, ¿sabes cuál es la importancia de estos ingredientes para el cabello?

    Algunos de los beneficios atribuidos a las proteínas se describen como mejora de la fuerza, aumento del volumen y acondicionamiento. ¿Y cómo y por qué estos ingredientes logran mejorar estos atributos? Para esto necesitamos entender qué son las proteínas, el cabello y cómo interactúan.

    Las proteínas son macromoléculas formadas por una larga cadena de aminoácidos unidos entre sí por enlaces peptídicos. Estos enlaces pueden ser “rotos” creando las proteínas hidrolizadas, péptidos o aminoácidos. Cada proteína presenta una composición única de aminoácidos que influye en sus propiedades. Los aminoácidos pueden ser catiónicos, aniónicos, polares y no polares, lo que lleva a las proteínas a presentar cargas positivas y negativas exhibiendo un comportamiento anfotérico.

    Las proteínas tienen alta afinidad química con el cabello, ya que este es predominantemente proteico, formado de queratina. Las fibras capilares poseen potencial isoeléctrico en aproximadamente pH 3,8; por encima de este valor, las fibras capilares se vuelven más negativas y por debajo de este valor, más positivas.

    El cabello está constituido por cutícula, córtex, médula y cemento intercelular. La cutícula es la región externa de los hilos responsable de la protección química de los hilos y está compuesta de material proteico y amorfo con alto contenido de aminoácido cisteína. El córtex, región interna y cristalina de los hilos, es el elemento estructural del cabello responsable de las propiedades mecánicas y elásticas, teniendo también cisteína en su composición. El cemento está constituido básicamente por ácidos grasos y ceramidas y es responsable de la adhesión de las células cuticulares y corticales. La médula es la región central del hilo que puede estar presente o no y aún no tiene una función específica determinada.

    ¿Y cómo ocurren las interacciones de las proteínas y/o aminoácidos con el cabello? Los aminoácidos que contienen azufre (cistina y su forma oxidada, la cisteína) pueden unirse covalentemente con los residuos de cisteína del cabello formando los enlaces disulfídicos (S-S) que confieren, entre otras propiedades, alta resistencia a las fibras capilares. Los aminoácidos catiónicos como lisina y arginina se unen por interacciones electrostáticas; los aminoácidos que contienen grupos amino y carboxilo (ácido glutámico y aspártico) por formación de puentes de hidrógeno. Varios factores pueden interferir en estas interacciones, tales como: masa molar y conformación de las proteínas, pH, disolvente y fuerza iónica del medio.

    Sabiendo que las proteínas tienen alta afinidad con el cabello, el potencial acondicionador de estos ingredientes es bastante explorado. Las proteínas de alta masa molar pueden formar películas, adherirse a las cutículas y, usualmente, influir en las propiedades de brillo, lubricidad, frizz y suavidad. Por otro lado, las de baja masa molar y los aminoácidos pueden penetrar en las cutículas y alcanzar el córtex mejorando las propiedades de tensión-deformación como la fuerza y elasticidad de los hilos.

    Además de esto, las proteínas dentro de una formulación cosmética pueden ser utilizadas como protección contra efectos adversos de la detergencia, de tratamientos químicos y decoloración. También se utilizan para la estabilización de espumas y propiedades emulsionantes y detergentes.

    Hoy en día se encuentran disponibles proteínas extraídas de diversas fuentes: animales, vegetales y marinas, vendidas en forma hidrolizada (total o parcialmente) y cuaternizada. Estas últimas, al presentar cargas positivas, potencian las interacciones con las fibras capilares que poseen cargas negativas.

    ¿Y cómo perdemos las proteínas de nuestro cabello y qué daños tendremos con estas alteraciones? Los cuidados diarios, como lavar y peinar, la aplicación de altas temperaturas -plancha y secadores- y la realización de relajaciones, permanentes y tinturas causan perjuicios al cabello. Entre ellos se pueden citar alteraciones de los enlaces disulfídicos o solubilización y pérdida de péptidos, aminoácidos y ácidos grasos, llevando a la formación de puntas dobles, quiebre, enredos de los hilos y pérdida de brillo.

    Se recomienda el uso periódico de buenos agentes acondicionadores, tales como las proteínas, para disminuir estos daños. ¿Y cómo podemos traer más beneficios con el uso de estos ingredientes? Sabiendo que cada cabello posee una composición química diferente, pensando en el tema de la biomimética y en las técnicas de biología molecular, ¿podríamos desarrollar una proteína personalizada para ser aplicada en cada tipo de cabello que restaurara los daños, devolviendo la belleza de sus hilos? ¿Qué otros caminos de desarrollo pueden vislumbrarse dentro de este tema? ¡Comparte!

 

Adriana Fregonesi es química formada por la UNICAMP y tiene un Doctorado en Ciencias con énfasis en química de interfaces y superficies. Es colaboradora de Natura y actualmente está en el Núcleo de Especialidades Cosméticas.

Contacto: adrianafregonesi@natura.net

 

REFERENCIAS

Robbins, C.R. “Comportamiento Químico y Físico del Cabello Humano”, 4ta, Springer (2002).

Schor, N.; Boim, M.A; Santos, O. “Bases Moleculares de la Biología, la Genética y la Farmacología” vol. 1, Ateneu (2003).

Schueller, R.; Romanowski, P. “Agentes Acondicionadores para el Cabello y la Piel. Serie de Ciencia y Tecnología Cosmética” vol 21, Marcel Dekker (1999).

Lochhead, R.Y. Cosmetics & Toiletries, 107 (1992).

Myers, D. “Superficies, Interfaces y Colloides Principios y Aplicaciones”, John Wiley & Sons (1999).

Holmberg, K.; Jonsson, B.; Kronberg, B.; Lindman, B. “Surfactantes y Polímeros en Solución Acuosa”, Wiley (1998).

Goddard, E.D.; Gruber, J.V. “Principios de Ciencia y Tecnología de Polímeros en Cosméticos y Cuidado Personal. Ciencia y Tecnología Cosmética”, Marcel Dekker (1999).

 Fujii T.; Ito, Y.; Watanabe, T. Kawasoe, T. J Cosmet Sci. ,63(1), (2012).