El estudio de Ecosistemas de Emprendimiento Innovador utiliza la misma lógica aplicada al estudio clásico de ecosistemas naturales para comprender cómo la innovación emerge a partir de la interacción de diferentes factores relacionados con el tema emprendimiento. Es decir, en el mejor estilo cartesiano, es posible aislar a los diferentes actores involucrados, detectar sus contribuciones a la red de la que forman parte y comprender cómo la interacción entre ellos genera un patrón emergente que identificamos como “Innovación”, de manera similar a lo que los ecólogos hacen para comprender los factores que sustentan los más variados “Servicios Ecosistémicos”.
La relación entre Emprendimiento e Innovación desciende de una cultura en formación desde la década pasada. Con la consolidación de la globalización, la preocupación de las empresas por crecer dentro de mercados cada vez más competitivos encontró un camino cuando Apple lanzó en 2001 su primer iPod, haciendo que el concepto de Innovación ganara relevancia. Desde entonces, la valorización de la creatividad y la aplicación de buenas ideas en productos y servicios desencadenó una serie de movimientos, como la constitución de leyes que fomentan la transferencia de tecnología entre universidades y empresas [1]. A continuación, teorías como la “The Blue Ocean Strategy” [2] trajeron la visión de que para crecer en este ambiente altamente competitivo, las empresas deberían crear nuevos mercados a través de la innovación en modelos de negocio, lo que se consolidó en 2011 con la aparición de tutoriales como “Business Model Generation” [3] y “The Lean Startup” [4]. Con estas herramientas en mano, la posibilidad de crear negocios innovadores con alta ventaja competitiva, estimuló a una serie de personas a poner en práctica sus mejores ideas, generando la gran ola de emprendimiento que vemos hoy.
Los emprendedores que surgieron a partir de esta nueva ola tienen como principal característica la capacidad de crear negocios que exploran nuevos mercados, o nuevas posibilidades dentro de mercados conocidos, enfrentando riesgos y utilizando los recursos disponibles en su red para generar no solo valor económico, sino, muchas veces, valor socioambiental. Dentro de este patrón de comportamiento, es posible identificar cuatro perfiles: el Emprendedor de Servicios Digitales, que desarrolla nuevos servicios en plataformas virtuales, el Emprendedor de Base Tecnológica, que crea nuevos productos con tecnología de replicación a gran escala, el Emprendedor de la Economía Creativa, que ofrece nuevos productos o servicios con contenido artístico, y el Emprendedor Comunitario, que incorpora conocimientos tradicionales en tecnologías de replicación local para comercializar productos con el mejor aprovechamiento de los recursos a su alcance.
En diferentes grados, todos ellos necesitan de cinco competencias básicas para hacer que sus emprendimientos pasen de Idea a Start-up y de Start-up a Scale-up: Know how, Conocimientos en Gestión de Negocios, Competencia en Comunicación y Diseño, Recursos Financieros e Infraestructura. Como es difícil tener en mano todas estas competencias al mismo tiempo, el emprendedor cuenta con actores como inversores, incubadoras, aceleradoras, instituciones de apoyo al emprendedor, universidades, bancos o agencias gubernamentales para acceder a ellas y, algunas veces, esto ocurre de forma ya articulada por estos actores, como vemos en iniciativas como Startup Brasil [5] y Criativa Birô [6].
Hoy, grandes empresas participan de estos ecosistemas adoptando emprendedores como nuevos proveedores, invirtiendo o adquiriendo negocios innovadores (modelo de Buscapé [7]), o considerando al emprendedor como un nuevo cliente que puede desarrollar su negocio a partir de una plataforma ofrecida por la empresa, como hace Amazon [8]. Todo esto construye un escenario que facilita la visualización de los posibles caminos de interacción con estos ecosistemas para impulsar la Innovación de forma abierta y colaborativa.
Felipe Morillo es biólogo formado por la USP - São Paulo. Actualmente actúa en el área de Innovación Abierta, estudiando nuevos públicos y prototipando herramientas de gestión de asociaciones.
Contacto: felipemorillo@natura.net
Referencias:
1. LEY DE INNOVACIÓN. Disponible en: http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/_ato2004-2006/2004/lei/l10.973.htm. Accedido en: 28/05/2013.
2. KIM, W. C.; MAUBORGNE, R. Blue Ocean Strategy: How to Create Uncontested Market Space and Make Competition Irrelevant. Harvard Business Press. 2005.
3. OSTERWALDER, A.; PIGNEUR, Y.; SMITH, A. Business Model Generation. Alta Books. 2011.
4. RIES, E. The Lean Startup: How Today's Entrepreneurs Use Continuous Innovation to Create Radically Successful Businesses. Crown Publishing. 2011.
5. STARTUP BRASIL. Disponible en: http://startupbrasil.mcti.gov.br/. Accedido en: 28/05/2013.
6. CRIATIVA BIRÔ. Disponible en: http://www.slideshare.net/LucianaGuilherme1/criativa-bir. Accedido en: 28/05/2013.
7. BUSCAPÉ COMPANY. Disponible en: http://www.buscapecompany.com/pt/. Accedido en: 28/05/2013.
8. AMAZON WEB SERVICES. Disponible en: http://aws.amazon.com/pt/. Accedido en: 28/05/2013.