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La belleza del sueño

La belleza del sueño

Las buenas horas de sueño son deliciosas y nadie lo discute. Son importantes no solo para mantener nuestra disposición y buen humor, sino que también contribuyen a una salud óptima, ¡incluso para mantener la integridad de nuestra piel!

 

Sabemos que en promedio un adulto debe dormir alrededor de ocho horas por noche. Pero es un hecho que el reloj biológico de cada persona puede variar, llevando a los adultos más dormilones a necesitar 10 horas diarias de sueño para sentirse bien descansados. Veamos cómo la necesidad varía bastante en cada edad: un recién nacido pasa más de 2/3 de su día durmiendo, ¡pudiendo llegar a 20 horas por día! Un bebé de 12 meses duerme en promedio 12 horas al día, incluyendo las siestas durante el día. Mientras que en los ancianos, pocos logran completar 5 horas de sueño. Esto es consecuencia del tiempo actuando sobre nuestra cronicidad. Pero vale la pena señalar que nuestras buenas horas de sueño son muy importantes para el desarrollo neuromotor y el crecimiento, además del buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico.

 

Bien, todos ya deben haber notado que en nuestra actual sociedad moderna, el estilo de vida tan atareado y estresante ha contribuido a una reducción en esas tan preciosas horas de sueño. De cierta forma, podemos citar diversos fenómenos como consecuencia de esta privación de sueño que se desencadenan durante esta situación estresante para el organismo.

 

Una restricción de solo cuatro horas de sueño puede contribuir al aumento de la presión sanguínea, de los niveles de cortisol e insulina durante la noche, además del aumento del apetito causado probablemente por una caída de los niveles plasmáticos de leptina y un aumento de la hormona del hambre, grelina. Además, la reducción del sueño también ha sido asociada al aumento de los índices de masa corporal y a la obesidad (McEwen et al., 2006). Con solo estos datos presentados queda clara la importancia de esa hora de tranquilidad.

 

Como nuestro cuerpo no funciona de forma aislada, ciertamente todo él se ve afectado por este intrigante desequilibrio. ¿Por qué entonces dicen que dormir es bueno para la piel? La piel es el órgano más grande de nuestro organismo, importante para la protección y el mantenimiento del equilibrio. Así como todos los órganos, cuando algo está desbalanceado, su integridad también se ve afectada.

 

El colágeno, que es uno de sus principales componentes, tiene como función el mantenimiento de la estructura y la integridad. Así, su producción también puede verse afectada por factores exógenos y endógenos como enzimas, vitamina C y por el propio sistema inmune. De la misma forma que el estrés, la falta de sueño afecta nuestro sistema inmune; así este reacciona en nuestra piel, pudiendo llevar a un aumento de varias dermatosis como psoriasis y dermatitis, además de afectar la barrera epitelial, pudiendo aumentar las infecciones cutáneas (Kahan et al., 2010).

 

La cuestión estrés x falta de sueño aún no puede ser bien desenredada ya que ambos factores no pueden ser aislados. Pero estudios sugieren que la falta de sueño lleva a un aumento de glucocorticoides que pueden afectar la integridad de la piel, así como una desregulación del sistema inmune que afecta la producción de colágeno.

 

Axelsson y sus investigadores realizaron una investigación, donde introducen científicamente el concepto de sueño y belleza. Ellos muestran que las personas que duermen poco parecen ser menos saludables, menos atractivas y más cansadas en comparación con situaciones en las que están bien descansadas. Según los autores, este trabajo es importante para que percibamos que presentamos mensajes faciales que son sensibles al sueño y que pueden, por lo tanto, indicar en el futuro decisiones clínicas y diagnósticas más precisas para un historial de sueño perturbado.

 

¿Será entonces que para mantener una piel linda y sedosa como la de un bebé debemos dormir tanto como él? Parece que vale la pena remar en esa dirección, buscando también su tranquilidad, paz, amor y felicidad.

 

 

Referencias Bibliográficas

 

Axelsson J, Sundelin T, Ingre M, Van Someren EJ, Olsson A, Lekander M. Beauty sleep: experimental study on the perceived health and attractiveness of sleep deprived people. BMJ. 2010 Dec 14;341:c6614. doi: 10.1136/bmj.c6614.

 

Kahan V, Andersen ML, Tomimori J, Tufik S. Can poor sleep affect skin integrity? Med Hypotheses. 2010 Dec;75(6):535-7. doi: 10.1016/j.mehy.2010.07.018. Epub 2010 Aug 1.

 

McEwen BS. Sleep deprivation as a neurobiologic and physiologic stressor: Allostasis and allostatic load. Metabolism. 2006 Oct;55(10 Suppl 2):S20-3.