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Campos de reproducción vs. Campos de crianza

Campos de reproducción vs. Campos de crianza

En la publicación anterior, introdujimos el tema de la cocración interactiva. Ahora, para profundizar más en este asunto, necesitamos percibir las diferencias entre campos de reproducción y campos de creación.

En general, vivimos en campos de reproducción, es decir, ambientes configurados por caminos hechos para aprisionar y dirigir flujos, como si fueran surcos para hacer escurrir por ellos las cosas que aún vendrán. En estos campos, difícilmente surge lo nuevo porque las carreteras hacia el futuro ya han sido pavimentadas por alguien (por algún centro constituido) antes de la interacción. En general, cuando recorremos estas sendas, repetimos el pasado.

Nuestras instituciones de todos los “sectores” (empresariales, gubernamentales y sociales) fueron estructuradas para la reproducción, no para la innovación. Fueron diseñadas como campos en la red social para condicionar flujos, obligándolos a pasar por los mismos caminos.

Fue por eso que la idea de innovación ganó tanta notoriedad, sobre todo en los medios corporativos, que son ambientes de aprisionamiento y condicionamiento de flujos. Las ideas nuevas tienen realmente dificultad para surgir o ser identificadas como tales en estos medios, no porque allí no existan personas creativas (todas las personas son creativas) sino porque estas personas están inmersas en ambientes que no son creativos (dado que fueron diseñados para la reproducción y no para la creación).

Más recientemente están surgiendo prácticas de cocración interactiva como innovación distribuida abierta. Es abierta, es decir, la entrada y los temas son abiertos (cualquier persona puede entrar para cocrear y proponer temas inesperados). Su desenlace también es abierto (no hay un resultado esperado que necesariamente deba alcanzarse). Su proceso es libre (no hay una metodología o un conjunto de pasos que las personas deban seguir para alcanzar un objetivo prefijado: solo conversación libre). Su estructura es distribuida (en un campo de cocración todos interactúan en igualdad de condiciones; no hay directores, profesores, conferencistas, coordinadores o facilitadores: todos los cocreadores son tejedores de redes). Y su dinámica es interactiva (la cocración no tiene procedimientos participativos, como la reunión coordinada, la votación y la construcción administrada de consenso. Nadie necesita acatar decisiones. Todos son libres para interactuar como deseen).

Pero, ¿cuál es el objetivo de todo esto? Bueno, el nombre ya lo está diciendo. Tal esfuerzo busca conformar un campo de creación. En realidad, se trata de crear un refugio, un abrigo para que las personas puedan – aunque sea durante breves intervalos de tiempo – escapar de los campos de reproducción (de la Matrix).

Para ensayar la cocración interactiva debemos generar un campo de cocración – un campo de creación abierto, permanente, emergente y de interacción de personas que crean ideas a partir de la polinización mutua generando innovación. Como percibió McLuhan (1974), la innovación tiene que ver con el ambiente, no con la tecnología; y, podríamos añadir, ni con la metodología (que también es una tecnología) (1). Este ambiente puede ser un lugar físico y/o virtual fértil para que las personas se sientan libres para cocrear y la innovación emerja en el campo. Resumiendo, Cocración (co-creation) es el proceso por el cual varias personas crean (o desarrollan) ideas conjuntamente. Como ninguna persona concibe una idea desde cero, toda idea es un clon de otras ideas (un clon siempre diferente porque sujeto a un proceso variacional), toda creación es una co-creación en su esencia. Según el concepto de cocración interactiva (o i-based co-creation como innovación distribuida abierta) todas las ideas son frutos de la interacción (involucrando clonación o el swarming, por ejemplo, que son fenómenos de la interacción). La cocración interactiva (o en red) es impredecible, intermitente, abierta, distribuida y, obviamente, interactiva (es decir, – lo que ya no es tan obvio – no-participativa).

El sentido más profundo de esta elaboración quizás pueda resumirse en la siguiente frase:

“En una especie de invocación de entidades aún desconocidas y que no controlamos, ensayamos en la cocración basada en la interacción un nuevo modo de convivencia capaz de dar vida al simbionte social que prefiguramos cuando nos abrimos a la interacción con el otro-impredecible” (2). 

Después de comprender mejor las características y conceptos de los campos de reproducción y creación, queda aquí el deseo de conocer más en la práctica cómo se configuran estos campos en nuestra realidad. ¿Existen ejemplos prácticos de aplicación de los campos de creación? ¿Y cómo podemos inspirarnos en los campos de creación, que son campos de interacción en red, para cambiar los campos de reproducción característicos de ambientes más jerarquizados? ¿Es posible?

 

Adaptado de FRANCO Augusto (2012) Cocración Reinventando el concepto.

 

Referencias:

(1) Cf. McLuhan en una conferencia pública – titulada “Vivir a la velocidad de la luz” – el 25 de febrero de 1974, en la Universidad del Sur de Florida, en Tampa, explicando lo que entendía por su famoso aforismo “el medio es el mensaje”: “Significa un ambiente de servicios creado por una innovación, y el ambiente de servicios es lo que cambia a las personas. Es el ambiente el que cambia a las personas, y no la tecnología. (Mc Luhan por McLuhan, de David Staines y Stephanie McLuhan (2003). São Paulo: Ediouro, 2005. Título original: Understanding me: lectures and interviews. http://trick.ly/4ra

(2) FRANCO, Augusto (2011). Fluzz: vida humana y convivencia social en los nuevos mundos altamente conectados del tercer milenio. São Paulo: Escuela-de-Redes, 2011:

http://www.slideshare.net/augustodefranco/fluzz-book-ebook