Factor de protección 6, 15, 30, protección contra rayos UVB o factor de amplia protección, contra UVA/UVB; biológicamente, ¿qué significa esto?
Comenzar abordando la importancia del uso de protección solar no sería ninguna novedad frente a la amplia discusión que hemos tenido sobre todos los tipos de radiación y sus consecuencias que afectan diariamente nuestra piel. Pero al final, ¿de qué males nos estamos protegiendo?
Entre las radiaciones a las que estamos expuestos, la UVB es parcialmente absorbida por la atmósfera, pero causa daños y quemaduras en la capa más superficial de la piel. Por otro lado, la UVA es más constante durante todo el año, pero puede alcanzar las capas más profundas de la piel, causando daños en la dermis e incluso induciendo melanomas. Así, diferentes longitudes de rayos UV pueden causar diversos daños en el ADN, incluyendo mutaciones que contribuyen al desarrollo de cáncer de piel. Por lo tanto, el uso de protector solar actualmente es la principal defensa contra los efectos nocivos de la radiación UV. Pero, ¿cómo se mide la eficacia de esta protección?
Parámetros específicos, como por ejemplo, el SPF y PPD son utilizados por los científicos para medir el nivel de protección contra los rayos UVA y UVB. El factor de protección solar (SPF, del inglés solar protection factor) indica cuántas veces se puede aumentar el tiempo de exposición al sol sin el riesgo de desarrollar eritema (coloración rojiza de la piel causada por la vasodilatación e inflamación derivada de la quemadura solar después de la aplicación de 2mg/cm2 de producto). El oscurecimiento persistente de la piel (PPD, del inglés Persistent Pigment Darkening) es la razón de la dosis UVA requerida para producir alteraciones en la estructura de los melanocitos así como en la oxidación del pigmento melanina.
Pero todos estos parámetros con relevancia biológica reflejan cambios profundos que pueden ocurrir en el ADN de las células, después de ser alcanzadas por radiación UV.
Entonces, ¿por qué no añadir un parámetro molecular, que cuantifique cambios a nivel del ADN, y complemente las metodologías ya existentes, aportando así una mayor confiabilidad respecto a la eficacia de protección?
Y fue exactamente esta la propuesta hecha en junio de este año por Schuch y colaboradores en un trabajo publicado en la revista PlosOne, a partir de un proyecto de cooperación científica entre Natura y la USP. Los investigadores demostraron que el sistema propuesto llamado dosímetro de ADN es eficiente tanto en la cuantificación de moléculas específicas de ADN como en el suministro de información más completa a nivel molecular respecto a la fotoprotección proporcionada por los protectores solares. Además, esta metodología complementa las ya existentes para medir la eficacia de un protector solar, ya que hasta el momento las mediciones consisten en parámetros relacionados con respuestas de la piel, pero no en la cuantificación de posibles moléculas relacionadas con el desarrollo de cáncer.
¿Pero de qué trata esta innovadora metodología?
El dosímetro de ADN evalúa los efectos biológicos de la radiación UV a partir de la inducción de lesiones en la molécula de ADN. El factor de protección para el ADN (DNA-SPF, del inglés Sun Protection Factor for DNA) fue calculado utilizando enzimas específicas de reparación del ADN, además de haberse medido la inducción de daños oxidativos y la generación de fotoprodutos en el ADN.
Los resultados sugieren que los filtros solares probados son más eficientes en la protección contra la generación de fotoprodutos del ADN que contra daños oxidativos, a pesar de que este último aún sea uno de los responsables del daño total causado por la radiación solar. Así, el dosímetro de ADN es capaz de proporcionar información sobre daños en los genes inducidos por la radiación solar, pudiendo ayudar en el desarrollo de productos fotoprotectores más eficientes.
Estos nuevos descubrimientos nos hacen pensar que la tecnología permite ampliar nuestros conocimientos y mejorar el desarrollo de productos que contribuyan a una vida más saludable. También nos muestra que ya no podemos desvincularnos de la biología molecular y negar su potencial para agregar nueva información a la compleja e inagotable red de conocimiento.
Referencia Bibliográfica
Schuch AP, Lago JC, Yagura T, Menck CF. Evaluación de dosimetría de ADN para la fotoprotección genotóxica de protectores solares. PLoS One. 2012;7(6):e40344. Epub 2012 Jun 29.
Teaser: Nueva tecnología para detectar directamente los daños causados al ADN de nuestras células puede ayudar en el desarrollo de protectores solares más eficientes.