Los melanocitos
El folículo piloso, porción de la piel donde se forma el cabello, se divide en algunas regiones especializadas que son responsables del desarrollo, pigmentación y crecimiento del cabello. Justo en la base del folículo piloso se encuentra una región denominada bulbo piloso.
Es en el bulbo piloso donde se encuentran los melanocitos, células que poseen la melanina responsable de la pigmentación del cabello. Existen dos tipos principales de melanina – la roja/amarilla y la marrón/negra.
Esta molécula se encuentra en forma de gránulos que son exportados de los melanocitos a los queratinocitos vecinos.
El queratinocito es el responsable de la formación del cabello y deposición de la melanina, y las diferencias en la pigmentación del cabello surgen por la variación del número, tamaño, composición y distribución de estos gránulos.
Los melanocitos son originarios de los melanoblastos, células que surgen en la cresta neural a partir de la cuarta semana del desarrollo del embrión. A partir de este período, los melanoblastos migran al folículo piloso donde se diferencian y se transforman en melanocitos.
El ciclo de renovación
El folículo piloso se renueva a partir de ciclos de desarrollo conocidos como anágena, catágena y telógena. En el período de anágena, los queratinocitos indiferenciados presentes en el bulbo piloso se proliferan en respuesta a estímulos, llevando al crecimiento del cabello. La catágena es un período de regresión de la actividad y la telógena es el período de actividad mínima.
Debido a esta actividad de proliferación celular en el bulbo piloso, se creía que esta región estaba compuesta por células madre responsables del crecimiento del cabello. Actualmente, esta región de proliferación de las células madre del folículo piloso se denomina protuberancia del folículo, y se localiza por encima de la región del folículo piloso.
El mayor descubrimiento en relación a la protuberancia del folículo es el hecho de ser capaz de diferenciarse en células de la epidermis y queratinocitos, como un grupo de investigación de la University of Pennsylvania School of Medicine en Estados Unidos descubrió en 2000. En este estudio, los investigadores utilizaron cortes histológicos de piel de ratón y realizaron marcaje con bromodeoxiuridina, que permite observar que estas células son capaces de dividirse. A partir de este resultado, los investigadores concluyeron que esta región contiene células bipotentes, que pueden ser una gran fuente de estudios de la piel.
Las células madre
Las células madre, como las células bipotentes, son aún una gran fuente de estudios relacionados con el desarrollo de los diferentes tejidos que componen el cuerpo humano, y cómo tales descubrimientos pueden llevar a un mayor entendimiento de enfermedades y de procesos fisiológicos. De esta manera, el desarrollo de nuevos medicamentos y cosméticos que puedan beneficiar el bienestar de la sociedad aún depende del estudio minucioso de cómo los seres vivos funcionan a nivel celular y molecular.
Referencias:
Ohyama M. 2007. Bulbo del folículo piloso: Un fascinante reservorio de células madre epiteliales. J Dermatol Sci. 46(2), 81-89.
Jensen PJ, Sun TT, Lavker RM. 2000. Participación de las células madre foliculares en la formación no solo del folículo sino también de la epidermis. Cell, Vol. 102, 451–461.
Lin JY y Fisher DE. 2007. Biología del melanocito y pigmentación de la piel. Nature 445, 22.